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18 August, 2011

¿A dónde va?


Saray Li, me dueles



Cuando te conviertes en condensador de sentimientos. Cuando tienes una fuente potentísima de energía de amor, que ha estado en tu útero o no, eso es anecdótico. Cuando acumulas, y acumulas, y acumulas. Cuando das, y das, y das.
¿A dónde va todo eso, si tu motor se para, si en tu universo aparece de pronto un vacío de amor terrible e imposible de reparar? ¿Qué hacer con todo ese sentimiento? ¿A dónde va?
¿A dónde ir?

05 May, 2011

Cumpleaños FELIZ




Esta entrada hay que leerla con los altavoces y oyendo la banda sonora original que YouTube ha tenido a bien prestarme.


Cuando era chica estaba obsesionada con la serie de TV "Nacida Libre". Tanto me transportaban los capítulos a la mágica Kenia, que siempre pensé que, si tenía una hija algún dia, la llamaría Elsa. No pude esperar, y bauticé con ese nombre a una perra que me encontré, y que a la semana, se escapó para no aparecer más. Luego llamé Elsa a una gatita recién nacida que alguien me dio para que salvara pero fue un error. Así que decidí que mi hija no se llamaría Elsa. Por si se escapaba o resultaba ser varón.

Hace unos días celebré mi no sé cuántos cumpleaños, sin grandes ambiciones: tartita de Mercadona, el Pulgón, Bambú y yo. Soplé velas, repetí deseo que ya se cumplió una vez y espero se cumpla de nuevo, y abrí mi regalo: un transistor, sin mp3, ni CD, ni nada. Un transistor para que me acompañe de fondo mientras cocino, o mientras atiendo a los animales. Era justo como lo quería; ni grande ni chico, con pilas y toma de corriente, una antena de las que se dejarán doblar con el tiempo y la vida en familia, y una señal de Onda Cero potente, para que mi amado pueda supervisar las cosas que hago en la cocina.
El Pulgón se fue a hacer sus cosas de pulgón, y Bambú y yo nos quedamos probando el transistor nuevo. Lo enchufé, lo encendí, sintonicé la primera emisora que encontré, y sonó esta canción.
Cogí a Bambú en brazos, y nos pusimos a bailar dando vueltas, mientras ella se reía a carcajadas. Fue uno de esos momentos plenos, en los que tienes la fortuna de ser consciente de lo insoportablemente feliz que eres.

Cerré el círculo, y mi infancia y su infancia están unidas por la misma canción.

10 August, 2010

Año Lleno


Hace exactamente un año, nació nuestra familia. En el Hall de un hotel, en una ciudad china que ya es para nosotros la más bonita del mundo.
Hace exactamente un año que pude oler su piel y sentirla tibia contra mi cara. Medir con las mías el tamaño de sus manos. Mirar y contar sus pestañas mojadas (¡cómo lloró hace exactamente un año!)

En estos meses he hecho un curso acelerado de muchas cosas. Creo que he aprobado con nota en algunas asignaturas, en otras suficiente rascado, y creo que alguna he suspendido; bueno, pongamos un "Necesita Mejorar". Pero he disfrutado de cada minuto de clase.

Hoy celebro mi primer Año Lleno.

28 April, 2010

Olla Gitana

¿Alguien ha descrito alguna vez lo que se siente por un hijo? ¿De forma que todos lo entendamos y compartamos?
Yo no sé cómo hacerlo, por dónde empezar. No estoy lo suficientemente dotada, ni en manejo del lenguaje, ni en vocabulario, ni en conocimiento de mí misma para poder destripar y describir esta tormenta que tengo justo detrás del esternón, y que se extiende desde ahí hasta llenar cada rincón de no sé qué. ¿Luz? ¿Calor? ¿Colores?

¿Qué es esto que tengo dentro?

Este Alien no estaba cuando recibí la foto de asignación. Estaba una inmensa alegría, emoción, incertidumbre pero de la buena, de la que da maripositas en la barriga. Tampoco estaba cuando viajamos a buscar a Bambú. Entonces reconocí mucha ternura, un instinto de protección feroz, y una capacidad de cuidar que no sabía que tuviera. Y al llegar a casa, la ternura se multiplicó por un millón, la risa, el baile, y siempre presente, el afán de cuidar y proteger. Todo esto lo sé describir, lo reconozco cuando lo leo. Sí, esos exactamente eran mis sentimientos.
Pero este Alien a quien no soy capaz de atrapar y poner bajo el microscopio, que de pronto me ataca por la espalda cuando menos lo espero y me corta la respiración, y me hace pensar "¿¿Pero qué es esto??", este sentimiento misterioso e inaprensible no estaba ahí antes. Nunca antes. Jamás.
No sólo explota en el mismo centro de mi caja torácica y se derrama hasta inundarlo todo, sino que al mismo tiempo me ata a la tierra, de una forma también nueva y desconocida. Nunca antes fui tan real. Me salen raíces de los pies que se incrustan en el suelo y van cada vez más hacia el centro de todo, de lo que sea. Le pueden dar la vuelta a la Tierra que no me caigo. Y no es la fuerza de la gravedad, esa ya estaba antes de conocer a Bambú. Es otro pegamento distinto.
¿Qué es esto que tengo dentro?

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Estos días estoy con fiebre y encontrándome mal. Es el momento de echar mano del recetario, y cocinarme una buena Comida de Mimitos. Esta Olla Gitana (tomada de Mª Jesús Gil de Antuñano, con algunas modificaciones) resultó perfecta.



Ingredientes:
- 350 gr entre garbanzos y judías blancas (yo usé sólo garbanzos), puestos en remojo la noche anterior
- 250 gr habichuelas (judías verdes)
- 150 gr calabaza
- 2 peras
- 1 cebolla grande
- 1 cucharada tomate frito
- 2 dientes de ajo
- 10 almendras tostadas peladas (sin sal)
- 1 rebanada de pan
- unas hebras de azafrán
- 1 cucharada pimentón
- 8 cucharadas de aceite
- 2 cucharadas vinagre
- 1 1/2 litro de agua
- sal y pimienta


Procedimiento:
Se pone el ltro y medio de agua en la olla rápida, y cuando hierva, se añaden los garbanzos, se tapa y se cuentan 15 minutos (en la receta ponía 25 minutos, pero fue excesivo, se me rompieron muchos garbanzos). Una vez pasado el tiempo, se aparta del fuego y se espera a que pierda presión para abrir la tapa.
Se abre la olla y se añaden las habichuelas, la calabaza y las peras, peladas y en trozos; se sazona, y se pone a fuego lento.
Mientras, se fríe en el aceite el pan (yo lo tosté), los dientes de ajo pelados y enteros, y las almendras. En una pequeña sartén aparte, sin aceite, se tuesta un poco el azafrán. En un mortero, se pone el pan, los ajos, las almendras y el azafrán (escurrido todo), y dos cucharadas de vinagre. Se maja bien hasta hacer una pasta.
En el aceite sobrante, dorar la cebolla picadita; cuando esté, añadir el pimentón, el tomate frito, y el majado. Remover bien, y añadir a la olla. A fuego lento hasta que la calabaza esté blandita.

Es un puchero muy dulce, por las peras, la calabaza y los garbanzos, pero al mismo tiempo, con el toque del vinagre, las almendras y el ajo. Calentito, reconfortante y creo que curativo.

16 January, 2010

Me despido del Paraíso


Han sido, sin discusión posible, los cinco meses más felices de mi vida.
El tiempo que se despereza sin prisas y se llena de imágenes y sentimientos totalmente nuevos. La complicidad. El descubrimiento. El olor de su piel. Sus ruidos y carcajadas. Cuidarla y quererla como si no hubiera hecho otra cosa desde siempre.
Ahora la miro jugando en su parque, de espaldas. Concentrada, voluntariosa, siempre atareada, como si estuviera en misión secreta de Naciones Unidas todo el rato. Que meter cubos de colores unos dentro de otros tal vez cambie el curso de las cosas. No me atrevo a negarlo.

Sé que me adaptaré y seguiré siendo feliz. Me gusta mi trabajo, y tengo un buen horario. Pero, por si acaso la puerta del Paraíso no se ha cerrado del todo, seguiré comprando números de la ONCE.

30 December, 2009

红色 (hóng sè)

El domingo (bueno, vale, hace ya unos cuantos domingos, que voy retrasada con el blog) bautizamos a Bambú. De riguroso rojo, como manda la tradición. La nuestra, al menos, que en lo que a bautizos de bambús se refiere, somos muy tradicionales.
Los días anteriores me volví loca buscando cosas que pegaran con la pieza central del vestuario, una camisola de seda que compramos especialmente para la ocasión en la Fábrica de Seda, en Shanghai. La compramos en verano, creyendo que se iba a bautizar en plan minifalda ye-yé. Pero vino el invierno, y hubo que buscar leotardos, body de cuello vuelto, zapatos... (este apartado se le encomendó a la madrina; prueba superada con honores).
Aunque no se distinga bien, tiene dibujado un dragón en dorado; un poco masculino para el gusto chino, pero es que Bambú es así: una equilibrada mezcla de dragón, fénix y, ese día, Cereza Madura.
En la iglesia, justo a nuestra espalda, había un coro de chicos y chicas muy entusiasta. Y como nuestra niña tiene el ritmo en el cuerpo, se lanzó al pasillo central a bailar. Por si no había llamado la atención lo suficiente.
















Este señor me mojó la cabeza una barbaridad


Tras la ceremonia, y los intentos desesperantes de sacar una foto de toda la familia (misión imposible), fuimos a celebrarlo a nuestro restaurante chino favorito, el lugar donde nos enseñaron a decir xiexié y zài jiàn, preparándonos para la conquista de oriente.
Cada comensal tenía de regalo un nudo chino como recuerdo y como deseo de felicidad. Me costó un triunfo encontrarlos, que los bazares chinos aquí no venden cosas chinas.
Luz pasó de brazos en brazos, hasta que, avanzada la sobremesa, se durmió agotada. O perdió el conocimiento. Nunca lo sabremos.

12 October, 2009

Veinte dedos, dos orejas, un año.

9 de Octubre de 2009. Hoy hace un año que Luz nació. Hoy hace un año que la encontraron. Hoy hace un año que empezó a recorrer un camino que el Pulgón y yo recorríamos en dirección contraria. Hace un año que se puso en marcha el engranaje, movido por quién sabe qué fuerzas, que nos fue colocando cada día un poco más cerca.
Todo esto me parecería irreal, si no fuera porque la estoy viendo jugar, con su camiseta a rayas y sus piernas gorditas, con sólo un calcetín, y los ojos brillantes.
En un dia como hoy no puedo dejar de pensar en una mujer china, y en si para ella este dia es especial. ¿Triste, angustioso, esperanzado?.


Y porque a lo largo de este camino no hemos estado solos ni un instante, teníamos que reunir a la familia para celebrarlo. Más quizá por nosotros, los adultos, que por ella, que aún no sabe muy bien de qué va esto de los cumpleaños.
Opípara merienda con galletas decoradas de Bea, que ya enseñaré en otra entrada, galletas blanco y negro, chocolate a la taza y otras cosas de régimen.




A Luz le llovieron los regalos, que ella agradeció con la displicencia y majestad de que sólo un bebé de un año es capaz.
Estuvimos reunidos alrededor de una mesa, y alrededor de un sueño.
Fue un dia tan intenso que se me olvidó sacar la tarta con la vela. La neurona, que se me agotó.



Sopló su única vela (con la inestimable ayuda de su prima C.) ya en pijama. En ese momento, todos nos dimos cuenta de que llevábamos años soplando distintas velas en distintas fechas, siempre pidiendo el mismo deseo.
Y el deseo ya está aquí.

30 August, 2009

La pieza que faltaba


Hemos estado más de dos semanas disfrutando del viaje de nuestras vidas, con un personaje chiquito pegado a la cintura, que dormía, comía y ensuciaba pañales con alegre continuidad.
Pero no ha sido hasta que hemos llegado a casa, que he aterrizado como si me hubiesen tirado de un avión. De culo, y con gran estrépito. Tengo una hija. Es tan enorme, tan definitivo, tan esperado, y tan milagroso. En China no era consciente de que esta familia ya es una realidad. Tenemos la pieza que nos faltaba, y ahora somos algo distinto a tres personas. Algo más poderoso, con mucha más energía, que irradia hacia dentro y hacia fuera.
El puzzle está completo. (¿Lo está? Jijii)

08 July, 2009

¡LUZ!


Luz nació en Jiangxi el 9 de Otubre de 2008.
Según su informe médico, tiene 0 dientes. La mirada interesante. Parece aficionada a la musica; al menos, a la percusión. Y a los juegos de azar.
¿Las fotos se gastan de mirarlas?
No te muevas de tu mantita azul cielo, que en nada vamos tus padres a buscarte. Y pórtate bien, no llores, come mucho y no te destapes por las noches.

08 August, 2008

Hoy soy China

Reuters/Tim Wimborne

A lo largo de estos años de espera he tenido algunos altibajos en mi relación amorosa con China. Como en todo matrimonio, ha habido reproches, sorpresas desagradables, intentos de pasar por alto algunas cosas... Pero hoy ha sido La Reconciliación.
Sentada en el sofá de mi casa, a nosecuántos kilómetros y cinco husos horarios de distancia (por lo menos), Dudo y yo hemos entrado en éxtasis. Y yo, al menos (no le he preguntado a él), me he enamorado definitivamente. Un pueblo capaz de crear esa belleza tiene que estar lleno de virtudes. Como todos nosotros, también de defectos, pero hoy he visto creatividad, sensibilidad, ganas de agradar. Y a mí eso me desarma totalmente.
Cuando llegue mi hijo o hija de tan lejos, quiero poder transmitirle la belleza, la historia, el orgullo del lugar donde nació.
Por favor, llámenme a partir de ahora Lego Li.

20 May, 2008

Terremoto



Llevo una semana huyendo activamente de un pensamiento negro, como una nube cargada quién sabe de qué, esas que sabemos que, además de agua, traen algo que asusta. Cuando rozo el pensamiento, doy media vuelta y echo a correr en dirección contraria. Y estoy agotada.


Creo que lo mejor es que lo mire de frente, me acostumbre a su presencia y lo incluya en mi Plan Nido Ordenado, que es como un tornado en el que meto todo y, después de girar mil veces, cada cosa encuentra su lugar y su tamaño adecuados. En el Plan Nido Ordenado el blog tiene un papel fundamental.


A ver. Ven que te mire.


El pasado lunes hubo un terremoto en China. Es el tipo de noticias que nos impactan (sobre todo si van acompañadas de imágenes), pero no sacuden. Somos así, la aldea global ha conseguido que estemos informados de todo al instante, pero la empatía no da para tanto. Seguramente, por puro instinto de supervivencia. Somos muchos millones de personas, a las que nos pasan millones de tragedias. Sufrir personalmente cada uno de esos dolores es imposible.


Con el paso de las horas, se empezó a colar en mi campo mental otra idea. Con los diez dedos de las manos hice cuentas, y sentí un frío por dentro que aún me dura. Probablemente nuestra hija (¿hijo?) ha nacido ya en China. Tal vez ha sido evacuada de su orfanato, apenas con unos pocos meses de vida, y está pasando frío y miedo en una tienda de campaña. Ahora sí que me sacude una tragedia que tiene lugar a miles de kilómetros de mi casa y de mi entorno, de mi cultura, de mis rostros familiares.


¿Qué hago? ¿Por qué no puedo saber ya quién es, para sacarla de allí, y protegerla, y darle calor, y agua, y comida?


Puedo, al menos, hacer esto .


23 October, 2007

Primera Plana

A. tenía un sueño. Hace más de veinte años que hablamos y hablamos y hablamos. Nombres masculinos han sido muchos, pero sueños, uno sólo. Curvas, rectas, esquinas, atolladeros y bifurcaciones. La Espiral. Y al final, el salto al vacío.
"Al faro" cafetería-librería. Un local antiguo del casco histórico de La Laguna, reformado con un gusto impecable. El Pulgón y yo solemos ir a desayunar los Domingos. Nos sentamos en el patio de suelo de piedra, recibiendo la luz indolente de un día de fiesta. Yo pido el desayuno Alfaro: fruta de temporada y dos tostadas con aceite de oliva y mermelada (o sin ella si estoy de mal humor). Pulgón una Coca-Cola (desayuno recomendado por la OMS) y un dulce. Él, el periódico; yo, con mi libro de turno . Y para los dos, todo el día por delante. A. entra y sale, atendiendo mesas, sugiriendo libros, preparando lecturas y eventos. Me encanta verla así, aunque en ocasiones le entre el ataque de nervios. Y me encanta porque sé que toda esa energía, la esperanza, el miedo, la lucha, quedan impregnados por todas partes, y el sueño parece más intenso, más sabroso, más real. La admiro.



G. es Leo. Pero aparte de eso, es muchas más cosas. A veces me la imagino como un león (o una leona, pero con melena, porque si no, el viento que he conseguido para esta imagen, no serviría para nada), vestida con traje de rugby. Bueno, queda raro, lo sé. Pongámosle el traje de rugby "por dentro". Lleva un par de años gastando coderas y bombillas de flexo. Y todavía le quedan ganas de escribir un blog, cuidar a los amigos, hacer queques de cardamomo y sacar fotos increíbles sin moverse de la silla. Ah, se me olvidaba un detalle sin importancia: también trabaja a jornada completa. "Me" acaba de aprobar el primer examen de la oposición. Estoy tan orgullosa que creo que he engordado.



La familia S-J está compuesta por padre, madre y cuatro hijos. No satisfechos con semejante hazaña, decidieron un buen día que cuatro no eran suficientes, y ayer se encontraron, por primera vez, con su hija Blanca NianCui en Xi'an. Me los imagino a los ¡¡¡siete!!! subiendo y bajando de aviones, los niños cansados, los padres nerviosos. Pero son gente tan generosa que han creado un blog para que sus amigos podamos vivir en primera persona toda esta historia. Esta mañana, nada más encender el ordenador, me tiré en plancha a leer las novedades. Blanca es una niña extraordinaria e intensa, que pasa del llanto a "plena boca" (de verdad, como en los dibujos animados), a la carcajada o a la concentración más profunda mientras se come un potito de fruta, experimentando, seguramente por primera vez, la combinación de sabores y texturas tan exótica. Me emociona de una manera totalmente nueva para mí el verla sonreir. Qué privilegio.



Esta es mi realidad, aunque parezca fantasía. Estos son los acontecimientos que aparecen en la primera de mi periódico. Por eso tengo siempre la boca medio abierta de asombro.

08 March, 2007

Hace dos años...

Tal día como hoy, Día Internacional de la Mujer, hace dos años, caminaba muy temprano por la zona de la Recova con una carpeta azul de cartón (es un material más cálido, más acogedor que el plástico; y tiene un pasado, en casa de mis padres siempre ha habido varias, en color azul, en color teja, y hasta verde botella, conteniendo los más diversos documentos e historias). Caminaba deprisa, con la carpeta apretada contra el pecho, por si de pronto venía una racha de viento (hay que tener en cuenta todas las posibilidades, aunque esa mañana no se moviera ni una hoja a mi alrededor). Es que lo que transportaba no era ninguna tontería. Eran las armas que el Pulgón y yo habíamos reunido para plantar cara a lo que había sido un tiempo de sufrimiento físico y psíquico. Salas de espera de hospitales, agujas, ecografías, esperanzas y profundas, gigantes desilusiones. Decidimos no quedarnos en el suelo heridos, aislándonos el uno del otro en nuestro dolor particular e intransferible. ¡A las barricadas!


Nos pusimos un chaleco anti-balas lo suficientemente grande como para que cupiésemos los dos. Y decidimos armarnos hasta los dientes y pelear.

El primer ataque lo llevé a cabo yo, con mi carpeta azul de cartón, lleno de letras chinas que parecían arañas corriendo sobre nieve.

Y desde entonces, nos sentimos fuertes, invencibles, pacientes como el león, pero poderosos e inamovibles como el rinoceronte.

Hoy hace dos años que presentamos nuestra solicitud de adopción. Y seguimos esperando.

(Foto de Phitar )

15 August, 2006

Embarazo administrativo: primeros síntomas

(Fotografía de marcalandavis)

Hoy me he hartado de llorar viendo una marathon de anuncios de televisión; Cannes y sus premios de publicidad. A ratos lloraba de emoción, otras veces de tristeza... otras porque el Pulgón no me comprendía y se reía de mí.
También lloré porque Brocha tiene su primer celo, y me da pena que se haga mayor y tenga la regla, y la persigan los hombres (bueno, de esto último quizá no me de mucha pena; creo que se parece más a la envidia, no termino de decidirme).
Y acabo de concluir la última (espero) sesión de llanto de este día tan largo y tan húmedo, viendo "Anatomía de Grey" mientras planchaba: me dió mucha pena estar quejándome (interiormente, pero queja, al fin y al cabo) por tener que planchar en un día festivo, cuando en el Hospital de Grey estaba muriendo un bebé prematuro.
Ahora me cuesta respirar, y tengo los ojos y la nariz rojos e inflamados. Pero no quiero mirarme al espejo, por si me da pena y empiezo con los llantos otra vez.
Nuestro expediente de adopción entró en China el 16 de Marzo de 2006, así que puede decirse que estoy en el quinto mes de este embarazo de elefanta. Sé que no hay hormonas en juego, pero no me negarán que los síntomas son claros. No tengo náuseas, es verdad, pero todo apunta a que, dentro de nada, empezaré a tener antojos. Voy a comunicárselo al Pulgón.