05 July, 2008

El Libro Viajero
















El otro día me encontré con un Libro Viajero. Alguien lo dejó en un asiento de la Unidad Móvil de Donantes de Sangre. Exótico lugar. Y yo lo encontré, con un post-it sonriente en la portada, y una explicación en el interior.




Lo traje a casa, le presenté a sus compañeros de estantería (parece que hubo cierta química con una novela ligera), y le prometí conocerlo más a fondo en cuanto termine el que tengo entre manos. Y después, lo dejaré libre de nuevo.




¿A que es una idea genial? Pienso "soltar" uno de mis libros, para que vea mundo.

26 June, 2008

Ojos

Ojos en Vigo



Colección de ojos. Cada par, un personaje, una historia; historias seguramente de amores no correspondidos, de intentos de mirar a quien no quiere que lo miren.
Brocha está a mis pies, como siempre. Monchito tiene la cabeza sobre sus patas. Trazo está estirado de forma anatómicamente imposible, mueve los labios con un temblor, seguro que está soñando. Los despierto a los tres para abrazarlos (es difícil una escena emocionante, con música de Forrest Gump de fondo, cuando no hacen otra cosa que lamerme las gafas, con lo que me fastidia). Los abrazo a ellos porque no puedo ir a Vigo a repartir.
PS: Atención a la letra de la canción.
www.Tu.tv

20 May, 2008

Terremoto



Llevo una semana huyendo activamente de un pensamiento negro, como una nube cargada quién sabe de qué, esas que sabemos que, además de agua, traen algo que asusta. Cuando rozo el pensamiento, doy media vuelta y echo a correr en dirección contraria. Y estoy agotada.


Creo que lo mejor es que lo mire de frente, me acostumbre a su presencia y lo incluya en mi Plan Nido Ordenado, que es como un tornado en el que meto todo y, después de girar mil veces, cada cosa encuentra su lugar y su tamaño adecuados. En el Plan Nido Ordenado el blog tiene un papel fundamental.


A ver. Ven que te mire.


El pasado lunes hubo un terremoto en China. Es el tipo de noticias que nos impactan (sobre todo si van acompañadas de imágenes), pero no sacuden. Somos así, la aldea global ha conseguido que estemos informados de todo al instante, pero la empatía no da para tanto. Seguramente, por puro instinto de supervivencia. Somos muchos millones de personas, a las que nos pasan millones de tragedias. Sufrir personalmente cada uno de esos dolores es imposible.


Con el paso de las horas, se empezó a colar en mi campo mental otra idea. Con los diez dedos de las manos hice cuentas, y sentí un frío por dentro que aún me dura. Probablemente nuestra hija (¿hijo?) ha nacido ya en China. Tal vez ha sido evacuada de su orfanato, apenas con unos pocos meses de vida, y está pasando frío y miedo en una tienda de campaña. Ahora sí que me sacude una tragedia que tiene lugar a miles de kilómetros de mi casa y de mi entorno, de mi cultura, de mis rostros familiares.


¿Qué hago? ¿Por qué no puedo saber ya quién es, para sacarla de allí, y protegerla, y darle calor, y agua, y comida?


Puedo, al menos, hacer esto .