08 April, 2007

Herencia

MESA DE MOTA
No debiera de quedarme hasta tan tarde
de la Mesa de Mota en la planada;
luego tendré que descender de noche
por la senda escarpada,
que entre bardas de zarzas y tuneras
ha de llevarme hasta las tierras llanas.

Pero me atrae esta apacible calma,
la quietud de esta hora,
este retroceder hacia la nada,
y estar tan separado de los hombres
pero tan confundido con las cosas amadas,
con las cosas tangibles que contemplo
y con otras también, imprecisas y vagas,
que llegan de distancias estelares
y me prenden el alma.


(...)


Y no soy sólo yo, hay otros seres
cuyas pequeñas almas,
sienten tal vez de modo diferente,
pero sienten también la distante llamada
que como a mí les hace el infinito,
con una voz que, aún siendo incomprensible,
no deja de ser clara.

(...)

A la luz indecisa del reflejo del sol,
que ya casi ha caído,
de naciente a poniente
todo cuanto contemplo me es querido.
No hay un sólo lugar en las montañas
ni en la extensa llanura que no haya recorrido,
y todo me parece
como si fuera mío,
no en la tosca acepción de ser su dueño,
sino más bien de ser yo poseído
por el mundo que abarca mi mirada,
que observo y escudriño
en sus miles de huertos y parcelas,
de árboles y picachos, y sembrados y riscos,
que todos son como una sola cosa
conmigo mismo.

Y por eso, cuando ya en plena noche
a bajar me decido,
en lugar de sentirme solitario
me siento protegido
por esa multitud de seres, cuyas almas
se han venido conmigo.

Y durante mi marcha por el llano
todo a lo largo del camino
ni siquiera hay un perro que me ladre
al escuchar de mis pasos el ruido.
Y llevo el alma más perfecta y mejor
de lo que nunca ha sido




Esto lo escribió mi bisabuelo en 1941, desde su exilio en México, recordando alguna de sus caminatas por La Laguna. No lo conocí, pero lo conozco. En el atardecer de otros lugares y otro tiempo, hemos compartido frecuencia y sintonía. Ya sé a quién agradecer esta parte de mi herencia.

5 comments:

Anonymous said...

Sin duda!

Helena

Anonymous said...

Es precio y sin duda lleva el sello de tu sangre.

Lego y Pulgón said...

No lo publico porque sea bonito, seguramente su valor es mucho mas sentimental que literario; pero me ha hecho reflexionar lo que describe, lo que siente. Y caigo en la cuenta de por qué, a una familia tan urbanita como la mía, le salió un ejemplar tan campestre, ja, ja. Lo heredé de Don Antonio.

Biznaga said...

La genética no falla..!!!! je, je...

Gemma said...

Quizá no viene a cuento, pero yo creo que sí. No sabía que habías tenido un pariente en un exilio tan lejano... Bueno, supongo que todos tenemos más o menos algún primo lejano en Francia, por lo de la guerra. Y quería recomendarte que leyeras "el Corazón Helado", la última novela de Almudena Grandes que rescata precisamente la historia de dos familias desde los tiempos de la guerra civil. A mí me ha encantado.
En cuanto a la poesía, pues casi parece que hable de ti...