
Tengo miedo, y hace unos años no lo tenía. No sé si es por los cambios maravillosos que he vivido, o porque me hago vieja.
Se supone que cuando cumplimos años nos hacemos más sabios, pero yo lo que he adquirido es nuevos y terribles miedos.
Hace unos meses encontré la inspiración en un perro flaco. Se le marcaban dolorosamente todos y cada uno de sus huesos. Tenía los ojos brillantes, las orejas tiesas, y caminaba decidido sorteando coches y peatones. ¿A dónde iría con esa determinación? Me contesté a mí misma: "Al cielo de los perros, porque lo va a escachar un coche dentro de nada". Y repliqué: "Tal vez sí, tal vez no. Pero sea como sea, en este instante, no tiene miedo a la muerte, al dolor, a la enfermedad, al hambre, ni a la soledad".
¿Por qué yo sí?
4 comments:
Sólo se tiene miedo cuando sientes que puedes perder algo que te importa mucho.
No es tema de edad, es tema de que te gusta vivir. :-)
Desde luego, hay cosas que contribuyen muy positivamente a ese gusto por la vida, ¿verdad? ;-)
Un saludo,
. . . Francisco Javier
¡¡¡EXACTO, FJ!!!
Como decíamos el otro día, estoy de acuerdo con FJ. Tu miedo es porque ahora eres madre y has descubierto otra forma de vida que no quieres perder. No es que yo quiera morirme ya, jaja pero mis "miedos" son distintos. Yo siento una pena e indignación terribles por todas las miserias e historias que veo a diario pero miedo no. Porque si todo se tuerce hago el petate y me voy. No tengo esa responsabilidad o carga emocional derivadas de la maternidad ni por otro lado, claro, tampoco conoceré las satisfacciones que puedan dar los hijos. En resumen y para no aburrirte, lo que voy a hacer es irme muy lejos, conseguiré un pedacito de tierra y os llevaré conmigo. Ya nos repartiremos las tareas. Confío que aprenderemos a vivir sin adsl y 3G.
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