01 December, 2006

¿Te gusta conducir?


Estaba cambiando las sábanas y me quedé con una funda de almohada en la mano, suspendido el movimiento en el aire. Se me puso la piel de gallina y una opresión en el pecho como de urgencia.
Solté la funda, salí del dormitorio, y me senté frente al ordenador.
"¿Te gusta conducir?"
Rebusqué entre más de mil resultados hasta encontrar la imágen y la música.
"Simetría"
"Country Waltz" de Angelo Badalamenti.
Mis "amigos" de eMule tuvieron la amabilidad de prestármelo. Estaba tan nerviosa, que me quedé frente a la pantalla mientras se descargaba.
Cuando estuvo listo, con las manos frías como el hielo, pulsé "play".
Los primeros acordes me encogieron el alma, preparada para explotar. Y eso hice. Lloré como hacía años que no lloraba. Cerraba los puños con fuerza, me balanceaba hacia delante y hacia atrás, con los ojos fijos en la pantalla del ordenador, pero sin ver nada a través de las lágrimas.
Lo recordé todo en los escasos minutos que dura el anuncio. Su infancia, los años en que fuimos inseparables, los únicos habitantes de mi casa y de mi vida. Sus ojos. Su tristeza y desamparo cuando Maisa se puso enferma y lo dejaba tantas horas y días solo. Las tardes amarillas de luz y flores y hierba, cuando se sentaba conmigo a leer, y quería estar tan cerca de mí que hasta parecía que se hubiera aficionado de pronto a la lectura.
Recordé lo último que hice por él, el 27 de Diciembre de 2004; cómo lo subimos a la mesa, y le acomodé la cabeza entre mis brazos. Cómo acaricié su pelo despacio, sin pausa, haciendo de mi mano un cable conductor; de todo el amor, toda la gratitud, todo el dolor que me llenaba en aquel momento. Cómo me sentí de sola y abandonada cuando se fue. Lego. Mi amigo, mi compañero de tormentas, mi guardaespaldas más feroz, mi profesor particular en paciencia, sensibilidad, empatía. Quien me enseñó a demostrar amor sin ponerme una careta y sin miedo a ser vulnerable ante el otro.














Empezaron a emitir el anuncio de BMW poco después de que Lego se fuera. No sé por qué razón, desde la primera vez que lo vi, lo relacioné con él (lo llamo "el anuncio de Lego", que me perdonen los publicistas de BMW).
Dejaron de emitirlo, pasaron los meses, luego un año completo, he conocido otros amigos a los que quiero y que llenan mi vida de cosas buenas. Pero ayer, mientras cambiaba las sábanas, tuve la necesidad física de volver a oir sus ladridos, de sentirlo suspirar de satisfacción al lado de la estufa. Abrirle la puerta al dolor, porque de vez en cuando, si no lo dejas libre, se acumula en el pasillo y te impide respirar.

9 comments:

Ade said...

Gracias por tus palabras de ánimo y tus oraciones. Ya te iras enterando de lo que pase.
Me conmovio mucho tu escrito sobre Lego, que bello tu pastor, por lo menos ya se de donde viene el nombre.Ahora entiendo que seguro Pulgón debe ser otro perro, creia que era una forma de llamar a tu marido jajajaja, de todas formas aclárame.
Un beso Adela

Lego y Pulgón said...

¡No, no! Pulgón es EFECTIVAMENTE, una forma de llamar a mi marido :))))

Biznaga said...

Se lo mal que lo pasaste... y te entiendo... porque cuando, sin saber porque ni como, la memoria te trae recuerdos... te "agarra" de sorpresa y entonces aún duele mas... ¿Me dejas que me tome un cafelito contigo?

Lego y Pulgón said...

Se está haciendo. En seguida te lo sirvo.

Ade said...

Que graciosa eres y sin embargo me conmuevo muchisimo con tus escritos . Este de Lego me hace llorar, se perfectamente lo que es ese nudo, esa opresión en el pecho,a mi me sucede a cada rato, creo que a veces necesitaria un suero para la deshidratación,
Un beso Adela

Elbereth said...

Pufffffffffff, mi Legolita, adoro esa música, me gustan mucho las bandas sonoras y esa canción forma parte de una que no tiene desperdicio. Siento que tu la relaciones con momentos tan dolorosos porque a mi me pasa lo contrario, aunque reconozco que me emociona hasta el borde del llanto, pero es pura admiración de la belleza, un síndrome de Stendhal musical. Suerte que tenemos ese par de grifos liberadores que son los lacrimales y que hacen tanto bien al alma. Siento la pérdida de Lego, pero que suerte que lo tuvieras en tu vida eh?...

Anonymous said...

No puedo dejarte de comentar lo que escribiste de Lego. Yo lo conocí, no lo suficiente, y me conmueve lo que escribes. Cada vez lo haces mejor, sin caer en la facilísima cursileria. La foto de Lego, por cierto, es magnífica, es tal y como era pero ninguna foto puede enseñar, y tu lo sabes, que maravilloso ¿animal? era.

Pepe said...

Estaba buscando información de la canción... y encontré tus palabras. También me han hecho recordar y también me han hecho llorar... a un tipo como yo. Quizás porque estaba escuchando la canción, quizá porque a mi me pasó lo mismo, quizá porque te he visto junto a él, leyendo o quizá porque he visto sus ojos mirandote con la eterna gratitud del que sabe que te quiere. Sabes que uno solo se muere cuando nadie lo recuerda, mientras tanto... sigue ahí.
Gracias por tus palabras y por este momento de paz que he tenido al leer tus comentarios y escuchar "la canción de Lego".
Buenas noches... a los dos.

Paqui said...

Sí que sabías lo que sentía, al igual que sé lo que sientes tú... Nunca se olvidan, nunca... Me has hecho llorar, pero no has sido tú en realidad, han sido este montón de sentimientos acumulados detrás de una puerta que se resiste. Y conocer a Lego... hermoso Lego... Un abrazo, reina.