
Hoy me siento como los Ángeles del Infierno, pero con delantal y sin barba. No sé qué me pasó. Leí una receta de canelones y, de pronto, me convertí en una Máquina de Cocinar. No importa el frío, el calor, no hay dolor, no hay sentimientos. Sólo La Misión.
Por cierto, Falsarius, no te vas a sentir orgulloso de mí. Hoy no.
Delantal, pañuelo en la cabeza, cuchillo en la mano. Unos instantes para saborear la intensidad del momento.
Salsa de Tomate
Dos zanahorias, una cebolla grandita y un par de dientes de ajo a la Thermomix, con un chorro de aceite de oliva; sofreir cinco minutos a temperatura 100, velocidad 2. Se añaden 500 gr de tomate (pesados ya sin piel, ni semillas, ni agua), sal, azúcar y un par de hojitas de albahaca. Se tritura todo unos segundos a velocidad 5. Veinte minutos temperatura 100, velocidad dos. Probar, rectificar lo que haga falta y darle un meneo a velocidad 8-9 para que quede más fina.
Relleno Canelones
Tomado del Hola. 150 gr de carne picada de ternera, una pechuga de pollo picada, y 100 gr de jamón cocido picado. Todo junto. Se sofríe una cebolla pequeña y, cuando esté, se añade la carne. Cuando tengan un colorcito bueno, se añade salsa de tomate y sal y pimienta y más albahaca, si está uno en plan espíritu libre. Al final lo volví a meter en la Thermomix para que quedara más fina la mezcla, más como una pasta.
Ahora viene el momento en el que voy a la despensa a buscar los canelones para rellenarlos. En mi despensa donde SIEMPRE hay repuestos de todo... encuentro couscous (que no he hecho nunca), cremor tártaro, vinagre de arroz, y cosas raras que no tienen nada que ver con mi misión de hoy. ¿¿¿¿Dónde están los canelones???? Tiro todo a mi alrededor, como si fuera agente del FBI en pleno registro. Sentada en el suelo, rodeada de cajas, latas, botes, bolsas, con una vaina de vainilla en el puño cerrado, juro al Universo entero que este contratiempo no me hará desistir.
Tendrá que ser pasta fresca.
Aún a riesgo de empezar a almorzar a las cinco de la tarde, me meto en faena.
Pasta fresca de Canela Molida (alias)
350 gr de harina, 5 ml sal, 2 huevos medianos, 1 clara, 1 cucharada de aceite de oliva, un poco de agua fría. Se amasa 4 minutos en la Thermo, a velocidad "Espiga". Se deja reposar en la nevera 10 minutos. Después se corta en cuatro trozos de igual peso, y se trabajan por separado, dejando los otros tres en la nevera. Se hacen tiras finas con la máquina de pasta (rodillos, la Imperia de toda la vida) y se cortan los cuadraditos. Llamada al SUC (Servicio de Urgencias Culinarias), al Cocinero de Guardia porque además de atrevida soy ignorante (letal combinación) y quería saber si había que hervir la pasta antes o no. "Sí". "Gracias".
Hiervo los cuadrados de pasta, los pongo estiraditos en un paño de cocina limpio, y los voy rellenando y colocando en un recipiente de horno ligeramente engrasado. Cuando están todos en fila, lo cubro con salsa de tomate, y vuelvo a montar la Thermomix, que a estas alturas me mira con ojos de franco reproche.
Bechamel para cobertura
750 gr de leche, 110 de harina, 50 de mantequilla, una cucharada de aceite, sal, pimienta y nuez moscada. 8 minutos, temperatura 90, velocidad 4. Antes de que se enfríe, se le echa por encima a los canelones, que ya estan absolutamente irresistibles. Pero aún queda el toque final: queso Provolone por encima, y a gratinar 20 minutos.
Cuando los metí en el horno, me quité el pañuelo, el delantal, dejé la vaina de vainilla que aún apretaba entre los dedos, y me senté en una silla. Creí oir música de fondo, como si fuera un himno (sin letra), y se me llenaron los ojos de lágrimas.
Hoy almorzamos a la hora de la merienda, pero ha valido la pena.