07 November, 2006

Deutsche Schule




Hace ya unos años que intentamos reunirnos con cierta periodicidad (anual, imposible más y, en cierta forma, así adquiere más solemnidad e importancia el acto de sentarnos juntos alrededor de una mesa). Los primeros años, por haber tardado tanto tiempo en conectar, resultó difícil; casi, casi, parecíamos un comité de empresa clandestino, en lugar de una cena de antiguos compañeros de clase. En cada reunión conseguíamos un nuevo teléfono, o un nuevo contacto a quien preguntar por el camino hacia alguien.
El año pasado, de un eufórico Jose (con acento en la "o"), nació la idea de un Delegado de clase, que se encargaría de recopilar teléfonos y avisar a todos cuando llegara la fecha. Se autoproclamó él mismo, y apuntó todos los datos en una servilleta de papel que, al final, arrugó y guardó en el bolsillo del pantalón. Por mi segunda profesión (lavandería doméstica de proporciones industriales, por el volúmen de ropa que ensucia el Pulgón) sé que las servilletas de papel no son sumergibles, centrifugables ni secables en secadora. Ya no las hacen como antes. Decidí autoproclamarme Subdelegada (¿qué les pasa, compañeros? ¿Acaso no ven que Jóse y yo somos dos dictadores en potencia? ¡¡¡Párennos los pies!!!) , saqué mi agenda e hice una Copia de Seguridad de la Base de Datos de la Servilleta.
Este año, viendo que el Delegado no daba señales de vida, di un golpe de estado y lo destituí; por cierto, aún no se lo he comunicado, mañana sin falta.
Después de muchas llamadas, alegrías y recuerdos, reunimos un grupo bastante numeroso, con la emocionante sorpresa de la asistencia de Cachi, llegada ese mismo día, expresamente, desde Madrid (las distancias, como ha quedado demostrado, son relativas cuando hay afecto).
Era una noche algo lluviosa y desapacible; Bea, la nueva Subdelegada (caramba, tampoco le he dicho nada; de mañana no pasa) reservó mesa en el exterior del local, y todos nos subimos el cuello de las chaquetas. Trabajo inútil. A la tercera anécdota ya estabamos quitándonos abrigo y desabrochando botones.
Fueron pasando las tapas. Se fueron llenando y vaciando los vasos. Y fuimos recuperando, minuto a minuto, la atmósfera, el olor, el tiempo del colegio.
Nuestro Stundenplan era sencillo:
Erste Stunde: Historias personales. Intercambio de fotos de niños, puesta al dia en profesiones, sueños y alguna que otra tristeza. Un abanico de opciones familiares, desde las más convencionales a las historias construídas en dos pasos. Y respecto a las camadas, lo mismo: cero, uno, dos, tres... ¡familias de hasta siete hijos!; unos nacidos de la propia matriz, otros nacidos del corazón y la paciencia. Y todo tipo de formaciones, trabajos y ocupaciones. En general, componemos un buen cuadro, creo yo. Habría que hacer partícipes de todo esto a la Señorita Herrera, a la Señorita Lourdes, a la Señora Mateos (¿por qué ella era "señora" y no "señorita"? ¿Alguien lo sabe?); a Don Alonso, que ya no está con nosotros, pero nos vigila, por descontado, dispuesto a darnos un "alonsazo" en cuanto nos despistemos lo más mínimo; a la Señorita Perera, Frau Bräutigam... me dejo muchos nombres, pero tampoco voy a hacer un listado exhaustivo, ya lo hicimos durante la cena (sonrisa malvada). En fin, que alguien debería decirles que, parte de "culpa" de nuestros logros es suya, indiscutiblemente.
Zweite Stunde: Repaso general y alegremente cruel de los ausentes (ténganlo en cuenta para futuras convocatorias; y no digo "más nada"). Nos acordamos con mucho cariño de todos y, como era inevitable, tuvimos toda la noche la presencia invisible de nuestra compañera desaparecida en un país de Sudamérica. A mí me tranquiliza pensar que fue ella misma la que quiso desaparecer y cambiar de vida; me resulta mucho más fácil de digerir que cualquier otra opción. Pero nos la llevamos pegada a la ropa hasta nuestras casas.
Mención especial merece el repaso a los profesores, haciendo un ejercicio de memoria que se remontó hasta el Kindergarten y Tante Sigrid y Tante Pilina, y Tata, y el Osterhase (que no era un profesor) escondido por todos los rincones del patio.
Dritte Stunde: Anécdotas y recuerdos. ¿Cómo pude dejarme en casa el broncodilatador? ¿Es posible que no anticipara las carcajadas?. Desde el pantalón de peto amarillo canario de Carlos-Conde-Belisario hasta las fiestas que hacíamos, famosas en toda la ciudad. Surgieron también anécdotas que nos hicieron reír pero nos dejaron un regusto amargo, porque nos hacen caer en la cuenta de que, verdaderamente, fuimos crueles en ocasiones. Y lo fuimos todos contra todos, sólo que hay compañeros a los que afectaban más nuestras burlas, y otros resolvían sus asuntos en Las Mimosas, como antiguos duelistas. Yo, personalmente, me avergüenzo de muchas de las cosas que dije en mis años de colegio; y lo hice por los motivos más ridículos: en ocasiones, por rabia, otras veces por ser popular o sentirme parte de un grupo popular... Tonterías. Pero sé que pude hacer daño. Ahora lo sé, antes no. Esa es la parte que menos me gusta recordar, pero es que esa niña, con sus complejos, su humor cruel, sus debilidades, su potencial, esa niña soy yo; la mujer en que me he convertido tiene todo eso dentro, masticado, deglutido y digerido y convertido, o eso espero, en radar para captar la sensibilidad de los que me rodean y ser delicada con ellos.
La mejor anécdota de la noche, en mi opinión, tiene que ver con las paletas provisionales de Jorge, atrapadas para siempre en el pan de un bocadillo de jamón serrano.
Hay escenas grabadas a fuego en la memoria. La resistencia increíble (ingeniería alemana, sin duda) de los percheros de la clase, en los que se podía colgar a un alumno por el pantalón y se mantenía así ad infinitum. El profesor de ética tan peculiar que tuvimos, que nos hacía terapias de grupo inventadas por él, de efectos devastadores. Nuestros recuerdos de amistad y complicidad con la clase "d", honrosamente representada por Roland y Brigitte. Las imitaciones de profesores de Martín, Latre a su lado es un simple aficionado. Cada recuerdo nos sugería inmediatamente otro.
Y mientras tanto, Rocío (fue la única que se acordó de llevar cámara fotográfica, mucho Deutsche Schule, pero somos unos desmemoriados) se encargó de la parte gráfica del reportaje. ¡Gracias!















Se hacía tarde, y se organizó una excursión... no, a Las Lagunetas, no. A un bar de copas del hermano de Marian. Yo no fui, porque soy más gallina que lechuza. Volví a casa cantando "O Tannenbaum, O Tannenbaum, wie grün sind deine Blätter", lo que me acordaba de "Wochenmarkt!" y "Caballito espumoso, espumoso, de nubes blaaaaancaaas". Y me fui a acostar con una sensación de calorcito por dentro muy agradable, que espero me dure hasta el año que viene.
Gracias a todos.

P.S. : Les propongo un Misterio Sin Resolver para que se entretengan hasta la próxima reunión: Rocío no sale en las fotos por razones obvias (y porque somos todos unos egoístas que no nos preocupamos de decirle que se sentara y posara ella). Pero ¿¿¿¿¿Dónde está Roland?????

10 comments:

Guru said...

Pues yo, ni del colegio alemán, ni de vuestra quinta (sonrisa maligna), ni de la misma ciudad, ni con los mismos recuerdos pero ... ¡qué bien lo he pasado leyendo tu mensaje! (estás guapa de morenaza, chicha-girl) Gracias por compartir el encuentro.

Carlos said...

Miriam felicidades por como escribes,es améno y llegas a despertar muchos sentimientos.
6 de Septiembre me parece maravilloso, un beso de tu primo.

Biznaga said...

y yo me preguntaba, donde estará mi amiga pelirroja, me parecía localizarte, y entonces Guru me lo ha confirmado... Estoy de acuerdo con ella... estás guapa... y, como siempre, disfruto leyéndote.

Anonymous said...

Gracias por enviarme tu blog: Me he emocionado viendo las fotos y sobre todo leyendo tu texto. No he podido menos que acordarme de todos tus escritos (redacciones, resumenes, comentarios de texto,... de todo). Has mejorado, pero tu tono y frescura siguen siendo inconfundibles,... y entrañables.
Siento no haber estado; espero que otro año sea posible.
Felicito por el trabajo de localizar y convocar, sé que es costoso. Besos a todos y todas y especialmente a tí, Buiti.

marujims said...

Con solo leerte he recordado mis tiempos de escuela los amigos y las maldades y por supuesto las risas en las reuniones de exalumnos, al otro lado del todo es igual.

Elbereth said...

Jo, como me ha gustado leérte...como siempre. Bueno esta vez has conseguido hacerme pasar, de la risa, al llanto y a la pena. Me ha gustado muchísimo tu relato, me chifló mi época de colegio, me he quedado anonadada con los nombres de tus profesores, y vuelvo a quitarme el sombrero ante tu forma de escribir...

Ade said...

Estoy encantada con tus relatos, los he escudriñado todos, desde la historia de Elsa que no es Elsa, Brocha, la Mermelada de tomates, tu matrimonio, los cuentos de celia, fue volver a mi infancia y mira que ya soy bien vieja jajajaja. Si tu piensas que soy buena persona yo pienso que tu eres eso y mucho mas. Seguiremos en contacto y gracias por visitar mi blog.
Un beso Adela

Anonymous said...

Queridísima Lego, que maravilla poder ver desde Alemania tantas caras simpáticas del "Deutsche Schule-Tenerife" de una vez a través de tu blogg. Ha sido para mi una verdadera fuente de inspiración; las imágines y lo que cuentas desencadenan un torbellino de recuerdos, sensaciones, melodías que se encontraban archivadas en lo mas profundo de mi memoria y que en gran parte yo creía ya olvidadas; y...es que hace mas de 20 años que no sabía de algunos de los protagonistas. Que tristeza no haber podido estar con vosotros compartiendo tan dichosos momentos. La verdad es que lo único que ha cambiado desde la época del cole es la edad, de cara y de tipo están todos igual que hace 20 años. Bueno, el cole no está ya en Enrique Wofson; Don Manolo y su quiosquito (asientensen!) habrán desaparecido...Fräulein Zanke será ya abuela, Paco Apeles tendrá una afonía crónica...pero pocos cambios se observan el los participantes del encuentro. Por cierto, que bien retratados salen todos! Jordy y sus paletas, Chanito-Unamuno, Mari-Puri, Charly Angulo-Pascual, Patito-Klein, Cachona, Denilla...Roland tenía diarrea y se pasó la velada en el "locus iste" (por eso no sale en las fotos). Rocío, como tenía aquel problema famoso de pelo (preguntar a Chanito) seguro que no quería salir en las fotos. Pero...donde están Chopita, Fumi, Rizo, el Bembudo, gusano, el Pota, Miguelangelito, Mariulalia mantequilla, Teté, la famosa pianista, el frentudo....Se sabe algo de Pepo? En fin, el año próximo espero estar ahí con todos celebrando la vida. Un millón de abrazos y un cariñoso saludote para pulgón, Carlos II

coquelindus said...

Ay que emoción después de tantos años recordando en soledad, pero con alegría eh? a la próxima cojo un avión y vengo!

Lego y Pulgón said...

Coque, ahora que te tengo fichada, no te me escapas para la próxima convocatoria magna. De todas formas, es absolutamente mandatorio que me avises si te das un salto a La Isla (ésta)