
Pero el Destino no quiso que renegara para siempre de las películas de amor y me dedicara en cuerpo y alma a Spike Lee, así que me puso sentadita delante del televisor justo, justo, cuando sólo hacía cinco minutos que había empezado"The Wedding Date". Nunca pensé que me parecería tan emocionante (eufemismo) una historia en la que "ella" contrata a un acompañante (eufemismo de nuevo) para que se haga pasar por su pareja. Argumento novecientastreintaycuatromil veces utilizado anteriormente, pero con el pequeño detalle diferencial de que el galán se dedica profesionalmente a hacer felices a las mujeres (qué cansado es esto de los eufemismos, lástima que no tenga dos rombos y me ahorro tanto rodeo). No podía imaginar el campo inmenso que deja a la imaginación semejante sinopsis.
Otro descubrimiento que he hecho hoy, éste triste: no tengo amigas. Ni amigos, si a eso vamos. Porque nadie me dijo nunca que me fijara atentamente en Dermot Mulroney. Qué triste.
Pues para que mis amigas y amigos vean que no les guardo rencor, un regalito. No se puede ver este video en compañía de novios, maridos, hijos ni padres. Solos tú y él.